Continúa en la Filmoteca de
Zaragoza
el ciclo La Primera Guerra Mundial y el
cine: el proyecto EFG1914.
Esta semana comienza el programa
dedicado a La vida cotidiana durante el
conflicto bélico, que nos permitirá ver en la sala de cine de la capital
aragonesa el documental italiano de 1918 Resistere!
Los pases serán el día 19 a las 20.00 horas y el sábado, 20 de
diciembre a las 18.00. Las entradas cuestan dos euros.
Rodado en blanco y
negro y con una duración de casi nueve minutos Resistere!  es un filme
de propaganda dirigido por Luca Comerio. El documental
italiano se verá junto con otros filmados de diferentes países europeos. La
vida cotidiana era muy distinta si transcurría en un país beligerante o en un
país neutral. Estos últimos se vieron afectados por la guerra de manera muy
desigual. En algunos casos, la industria y el comercio se reavivaron porque se
podían hacer buenos negocios con países combatientes de ambos lados. Pero en
otros lugares, sin embargo, los flujos de comercio llegaron a un punto muerto
y hundieron la economía. Las clases trabajadoras en general se empobrecieron
durante y después de la guerra en todos los países como consecuencia de la
inflación.
En las películas producidas en
países neutrales los efectos de la guerra son apenas perceptibles y muestran
la continuidad de las rutinas diarias, enfatizando así la normalidad en tiempos
excepcionales. Las imágenes que sobreviven reflejan escenas agrícolas, de
pesca, acontecimientos deportivos o religiosos, eventos sociales y muchos
otros temas que cuesta conectar con aquellos tiempos de guerra. Todo ello
contrasta enormemente con la realidad de los países en lucha dibujada en la
segunda sesión, que hemos dedicado a los efectos de la guerra: heridos, dolor,
penurias económicas, hambre, muerte, enfermedades…

Esta sesión ofrece imágenes tanto de países en
guerra como de los neutrales. En los países combatientes podemos ver la vida
diaria de las mujeres que trabajan en las fabricas de armas, la propaganda a
la que estaba sometida la población o niños que juegan a la guerra. En los
países no beligerantes hay tranquilos paseos por la ciudad, juegos, deportes,
festivales artísticos, bodas y comuniones, publicidad en las calles, además de
reportajes sobre el mundo del trabajo.

(Marga Valiente)